Cómo Favorecer el Desarrollo del Lenguaje de tu Hijo: Claves para Familias
¿Te has preguntado alguna vez cómo puedes ayudar a tu hijo a desarrollar mejor su lenguaje? La respuesta está más cerca de lo que imaginas: en tu hogar, en esos momentos cotidianos que compartís cada día. La familia es, junto con la escuela, el principal motor del aprendizaje lingüístico. Y es que nadie conoce mejor a tu hijo que tú, nadie pasa más tiempo con él durante su infancia, y nadie tiene más influencia sobre sus actitudes y conductas.
Por eso, con una serie de principios y pautas sencillas de llevar a la práctica, tú puedes convertirte en un elemento vital para el buen desarrollo del lenguaje de tu hijo, tanto en su capacidad expresiva como comprensiva. Hoy queremos compartir contigo estas claves esenciales.
Tabla de Contenidos
La Familia: Pieza Clave en el Desarrollo Comunicativo
Las personas, salvo excepciones, pasamos la mayor parte de nuestra infancia junto a nuestra familia. Si a esto le sumamos la enorme influencia que ejercemos sobre nuestros hijos con nuestras actitudes y conductas, queda claro el papel fundamental que desempeña la familia en el desarrollo comunicativo.
Por tanto, nadie mejor que la propia familia para, aplicando una serie de orientaciones precisas en los momentos de comunicación, facilitar una evolución lingüística adecuada. Esto requiere poner la máxima constancia y cuidado en todos los momentos de esta etapa tan importante del desarrollo.
Pautas Esenciales para Favorecer el Desarrollo del Lenguaje
Cómo Dirigirte a tu Hijo
Habla con claridad, pausadamente y sin elevar la voz. Cuando te dirijas a tu hijo, procura facilitarle tu código de lenguaje adulto adaptándolo a sus capacidades. Esto no significa empobrecer tu expresión ni hablar de forma infantil, sino hacerlo de manera ajustada y precisa.
Evita hablarle en ambientes ruidosos. El ruido distorsiona la comunicación y dificulta que tu hijo pueda entender y procesar correctamente lo que le dices.
Tiempo y Calidad en la Comunicación
Dedica el mayor tiempo posible a hablar con tu hijo. Háblale de cosas que le interesan: sus juegos favoritos, sus programas preferidos, la escuela, sus amigos. Procura que haya un verdadero intercambio comunicativo. No busques excusas del tipo «no tengo tiempo»: siempre hay, aunque sean unos minutos diarios, un momento para ese intercambio. Él lo necesita.
Disfruta de esa comunicación. Es importante que la familia viva estos momentos con agrado, propiciando un ambiente distendido y agradable que posibilite ese intercambio natural.
Déjalo expresarse. Que se sienta cómodo y seguro al hacerlo. Muéstrate paciente y atento a lo que te cuente, intentando provocar el máximo número de intervenciones por su parte. El lenguaje es como un motor que hay que poner constantemente en funcionamiento para que sus piezas estén a pleno rendimiento.
Uso Responsable de la Televisión
Procura que la televisión no sustituya nunca el diálogo con tu hijo. Bien utilizada y en tu compañía puede resultar un buen medio para enriquecer su lenguaje, pero su uso indiscriminado puede frenar o disminuir la iniciativa para comunicarse con el entorno.
Aprovecha las Situaciones Cotidianas

Cada momento del día es una oportunidad de aprendizaje. Aprovecha cualquier circunstancia de forma natural para enseñarle cosas y palabras nuevas: en el baño, la cocina, comentando las ilustraciones de un libro o un álbum de fotos, durante un paseo por la calle.
Comenta cada cosa del entorno que llame su atención. Explícale cómo se llama, para qué sirve. Puedes ayudarle a que construya bien las frases haciéndole preguntas del tipo: «¿Cómo se llama?», «¿Para qué sirve?», «¿Quién?», «¿Cómo?», «¿Dónde está…?».
Qué Hacer (y Qué No) Cuando Habla
No le interrumpas o censures cuando te cuente algo aunque no lo haga de forma muy clara. Si no lo dice correctamente, limítate a pronunciarlo tú de forma lenta y clara. Si continúa sin hacerlo bien, no te preocupes: es cuestión de tiempo.
No permitas que, por comodidad, deje de pedirte lo que quiere o necesita. No te anticipes a su voluntad o a lo que quiere decirte. Cuando pida las cosas a través de gestos, espera a que diga lo que quiera. Debe hablar, aunque lo haga mal.
No le imites si pronuncia algo incorrectamente, aunque pueda resultar gracioso. Ello refuerza una conducta negativa y puede influir en retrasos del habla.
Autonomía e Independencia
Huye de conductas excesivamente proteccionistas. Por ejemplo, darle de comer cuando es capaz de hacerlo por sí mismo. Puede que, de forma inconsciente, tu hijo haga la siguiente lectura: «Si mi mamá me da de comer todavía con la cuchara es porque soy pequeño; entonces debo seguir hablando como un niño pequeño…»
Dotarle de toda la autonomía posible en este tipo de actividades cotidianas le ayudará a que madure su personalidad y, por tanto, su lenguaje.
Fomenta la Socialización
Invítale a la comunicación con otras personas, siempre que no le fuerces a ello. Que adquiera ciertos compromisos tales como pedir algo a una persona adulta, hacer algunos recados o compras pequeñas. Estarás incidiendo en la verdadera esencia del lenguaje: su uso en sociedad.
El Poder de los Cuentos
Muchas personas adultas aprendimos en buena medida a hablar y a sentirnos más felices cuando de niños nos contaban cuentos nuestros mayores.
Recupera esa hermosa costumbre, si es que la has olvidado. Un cuento o una pequeña historia aporta valores importantes al lenguaje infantil en cuanto a vocabulario, construcción de frases, ritmo y musicalidad.

Evita las Comparaciones
No compares a tu hijo con otras personas de su edad («mi otra hija comenzó a hablar antes…» o «creo que mi niño habla peor que sus amigos»). Recuerda que cada persona es única y que su evolución y tiempo de maduración podrá ser similar a la de otras, pero nunca idéntica.
Si Tu Hijo Tartamudea
Lo primero que debes tener en cuenta es ser completamente tolerante con sus fallos y bloqueos, desechando cualquier actitud excesivamente rígida o perfeccionista.
A menudo, los profesionales nos encontramos en la práctica con casos donde el tartamudeo comienza antes en los oídos de los padres que en la boca del niño. En la primera infancia, el tartamudeo puede ser un síntoma normal de un lenguaje en plena formación.
Por tanto, lejos de ser alarmista, adopta estas actitudes:
- No le hagas observaciones acerca de su forma de hablar
- No le censures por sus errores o bloqueos ni le hagas repetir aquello que no ha emitido correctamente
- Dale todo el tiempo y la tranquilidad necesarias para expresarse
- Cántale canciones y recita pausadamente, con buen sentido rítmico y entonación marcada. Puede ayudarle de forma importante.
Cuándo Consultar con Profesionales
Si sospechas un retraso que objetivamente aleja de forma considerable el lenguaje de tu hijo respecto a la media de su edad, no dudes en consultar a un especialista.
Si tienes la sospecha de que tu hijo no te oye bien cuando le hablas, o no te presta suficiente atención, acude a un especialista para descartar posibles déficit auditivos. Si no los hubiera, haz una labor de autoanálisis: «¿Le hablo con la suficiente claridad e intensidad?», «¿Capto su atención de forma adecuada?», «¿Le hablo de cosas que le interesan realmente?».
En Psicofer, nuestro equipo de logopedas, psicólogos y pedagogos en Bilbao y Mungia trabajamos de forma conjunta para ofrecer orientación familiar personalizada sobre el desarrollo del lenguaje. Con más de 26 años de experiencia, podemos ayudarte a resolver cualquier duda y acompañarte en este proceso tan importante.
Tu Papel es Fundamental
El desarrollo del lenguaje de tu hijo no es solo responsabilidad de la escuela o de los especialistas. Tú, como padre o madre, eres una pieza clave insustituible en este proceso. Con estas pautas sencillas y constancia, estarás poniendo los cimientos para que tu hijo desarrolle todas sus capacidades comunicativas.
Recuerda: cada niño tiene su propio ritmo de maduración. Si en algún momento necesitas orientación o apoyo profesional, no dudes en consultarlo. Estamos aquí para acompañarte.
¿Necesitas orientación sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo?
En Psicofer contamos con un equipo de logopedas especializados en Bilbao y Mungia. Llámanos al 94 661 14 39 (Bilbao) o al 94 674 50 40 (Mungia), o escríbenos a info@psicofer.com. Estaremos encantados de ayudarte.

Soy Itziar Fernández de Marticorena, Pedagoga y Directora de Psicofer. Si te preocupa el desarrollo del lenguaje de tu hijo, puedo orientarte en una primera consulta en Bilbao o Mungia.



